Esta película refleja las desigualdades sociales en la Revolución Industrial. Estas son por ejemplo: los abusos a los trabajadores, bueno... a las trabajadoras que eran las que mayoritariamente trabajaban por sus mínimos sueldos. Las represiones que pasaban en su lugar de trabajo, las condiciones eran paupérrimas y la corrupción que se vivía por la clase alta de la sociedad.
En la película, se veía como se podían matar niños que estaban trabajando y por ello, los trabajadores buscaban sus reivindicaciones y revoluciones.
Todo esto ha cambiado comparando con la actualidad aunque, como todos sabemos, la corrupción, las desigualdades e inclusos las muertes se siguen dando en muchos países de este inmenso mundo.
Las condiciones de trabajo eran las peores posibles. Trabajaban en turnos de jornada entera, sin apenas cobrar y cuando hacían algo mal, pues tenían una pena en la que descontaban muchísima parte de su salario. Era auténticas marionetas de sus empresarios. Estos empresarios tenían mucha sangre fría porque, aún sabiendo lo que había y el daño que hacían, seguían haciéndolo y los altos cargos políticos hacían la vista gorda. Hasta que apareció el padre Daens. Autor de la reivindicación por parte de los trabajadores por medio del sufragio. En las elecciones fue proclamado presidente y poco después, las oposiciones hicieron que tuviera que retroceder en su cargo político por medio del Papado de Roma, que iba en contra de Daens ya que estaba demasiada unida (la Iglesia Católica) a la política.
En definitiva, creo que ha sido una película que nos ha hecho abrir más de una vez la boca con la realidad que se vivía hace unos siglos y que ahora, en algunos lugares del mundo, se sigue viviendo. "Los ricos con los ricos a por los pobres y los pobres a sufrir como si no fueran personas". Creo que debemos de abrir un poco los ojos y "revolucionar" las condiciones de vida de esas personas que lo pasan tan mal.
Sin más, ha sido una película formidable.
Julián y Raúl
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